 |
Si el arte como
podía decir Adorno, tiene la capacidad de oponer siempre
una pregunta ante la certidumbre espesa del sentido común,
es porque la fuerza evocadora de una imagen parece más
duradera y quizas, más profunda que la de su referencia.
Sobre estas huellas trabajan las esculturas de Boccardo, ellas
nos muestran, con la intensidad reflexiva del arte, esa zona
de lo real que, en profundidad, rechaza la exhibición
trivial.
Boccardo reflexiona contruyendo una imagen: el cuerpo de la
muerte. (...) En un país donde se intentó borrar
las huellas, el arte se impone como una de las formas de nuestra
memoria (sí no de nuestra razón) : restituir las
huellas.
Beatriz Sarlo
(Fragmento)
|